Japón busca potenciar sus relaciones con Cuba y apoyar su “actualización” económica en una etapa marcada por el acercamiento entre la isla y EE.UU. con la visita del canciller Fumio Kishida, quien comenzó desde el viernes su agenda de actividades en la visita oficial que cursa al país caribeño.
Kishida aterrizó en La Habana el jueves, procedente de EE.UU., para una visita con un marcado interés en promover las relaciones económicas y de cooperación bilaterales en diversas áreas.
En su viaje a la isla, el ministro japonés está acompañado de una misión de 20 compañías de sectores como el logístico, financiero, automovilístico, infraestructuras, comercio, salud y turismo.
“Queremos apoyar los esfuerzos de Cuba para actualizar su modelo económico y hay compañías japonesas interesadas en apoyarla en ese proceso”, dijo a periodistas en La Habana un portavoz de la cancillería japonesa.
La presencia comercial del país asiático en Cuba es todavía reducida, pero con proyecciones de incrementarse ante las nuevas perspectivas económicas que se presentan en la isla, que precisa de unos US$2,500 millones de inversión extranjera para garantizar el éxito de sus reformas económicas para “actualizar” el modelo socialista.
Según la fuente, uno de los elementos que ha animado a Tokio en esta aproximación con Cuba es la perspectiva de que desaparezca el bloqueo económico que mantiene EE.UU. contra la isla desde hace más de medio siglo.
El deshielo
Un eventual levantamiento de esa medida, decisión que no depende del gobierno del presidente de EE.UU., Barack Obama, sino del Congreso, permitiría operar en Cuba a compañías japonesas establecidas en Estados Unidos.
La cancillería japonesa ha reconocido que durante la reciente visita de Kishida a Estados Unidos, el ministro japonés y el secretario de Estado del país norteamericano, John Kerry, conversaron acerca del proceso de deshielo diplomático iniciado entre los gobiernos de Washington y La Habana.
En ese intercambio, Kishida manifestó su apoyo al inicio del proceso de normalización de relaciones entre Cuba y EE.UU., y Kerry por su parte apoyó el interés de Japón en la isla caribeña y la visita oficial del canciller, de acuerdo con la fuente.
Durante su estadía en La Habana el ministro nipón recorrió el centro histórico de la capital cubana, las playas situadas en el este de la ciudad, y visitó la casa-museo “Ernest Hemingway”, que guarda el legado que dejó el escritor estadounidense tras sus largas estancias en la isla, informaron a Efe fuentes de la embajada japonesa.
En Puerto Mariel
Kishida también se reunió en La Habana con empresarios japoneses instalados en la mayor de las Antillas y con su homólogo cubano Bruno Rodríguez, quien visitó Japón en 2009 y 2013.
A su vez, los empresarios japoneses, que acompañaron a Kishida en este viaje, participaron en un foro de negocios bilateral en el Hotel Nacional de La Habana y, además, visitaron la Zona de Desarrollo Especial del puerto de Mariel, ubicada al oeste de La Habana, la primera de su tipo en Cuba, y llamada a convertirse en un gran centro empresarial para atraer a la inversión extranjera.
Balanza comercial
Cifras oficiales de la balanza comercial, ofrecidas por la cancillería japonesa, indican que en 2014 Japón exportó a Cuba por valor de 4,210 millones de yenes (equivalentes a US$35.05) y, a su vez, la isla exportó al país asiático bienes por 2,010 millones de yenes (US$16.72 millones), principalmente café, tabaco y pescado.
En los últimos meses ya se dieron pasos para estrechar lazos entre Cuba y Japón, con la visita al país asiático del vicepresidente del Consejo de Ministros de Cuba, Ricardo Cabrisas, en marzo pasado, la de más alto nivel a ese país desde la que realizó en 2003 el entonces presidente Fidel Castro. Cuba y Japón establecieron oficialmente relaciones diplomáticas en 1929, que se interrumpieron durante la Segundas Guerra Mundial y fueron reanudadas en 1957, dos años antes del triunfo de la revolución liderada por Fidel Castro, cuyo Gobierno fue reconocido por Tokio en 1959.









