El “Rey” Félix, superado por Seth Lugo, fue ligeramente mordido durante el estrepitoso derrumbe de Venezuela frente a Puerto Rico por 11-0; el equipo coreano, siempre temido, está fuera de combate; Cuba, supuestamente sin chance por no disponer de profesionales calificados; se metió a la segunda etapa; Israel, sorprendentemente terminó invicto en su grupo clasificatorio; México vuelve a temblar después de ser víctima en el patio de su casa, de un asalto a última hora por parte de Italia; Roberto Osuna, rematador de Toronto, parecía un pitcher callejero; Dominicana entró demostrando que no se exagera su capacidad de destrucción; Estados Unidos, con su trabuco número 3 o 4, estuvo batallando en la arenas movedizas para sobrevivir a Colombia; en fin, el Clásico del 2017 se ve tan confuso como atractivo, y aunque cuesta tomarlo en serio, podría ofrecer su mejor versión.
Más allá del viejo inconveniente de no poder ver a los peloteros con etiqueta de estrellas en plenitud, las cuatro entradas perfectas de Chris Archer, las cinco sin hit del zurdo colombiano José Quintana, impresionaron como componentes de un duelo; el jonrón con bases llenas de Alfredo Despaigne, salvador de Cuba; el funcionamiento del joven y brillante infield de Puerto Rico con Correa en tercera, Lindor en el short y Báez en segunda, obligó a desempolvar a los grandes abanicos de todos los tiempos; fijar un favorito es tan riesgoso como asomarse por la ventana de un tren bala en pleno desarrollo; por ahora el ¿quién favorito? no tiene sentido, por considerar que es mucho lo que falta para entrar en atrevimientos de ese tipo.
Poco a poco, vamos colocando a un lado el límite de 65 lanzamientos para un abridor en vista del cuido de su escopeta, y una serie de reglas que alteran la esencia del juego que tanto nos apasiona, para abrir espacio a las expectativas cambiantes. La primera victoria de Colombia con pitcheo del big leaguer Julio Teherán, quien trabajó cinco entradas permitiendo una carrera al equipo de Canadá y atrapó la atención por la pelea ofrecida a Estados Unidos el día anterior; aunque en Cuba ya no esperan más de su equipo, el cruce de dedos en cada partido, es inevitable; Japón, que avanzó invicto con balance de 3-0 es el único sobreviviente asiático con las eliminaciones de China, Corea y Taipéi; para muchos, Holanda es el enemigo al que no deben perder de vista; y no hay forma de escapar a la tentación de imaginar un equipo cubano unificado.
CÁPSULAS: Se dice que el gobierno de República Dominicana apoyó al equipo con 15 millones, supongo de dólares; se cree que el regreso del beisbol a los Olímpicos –quizás fugaz-, más la presencia en los Clásicos y en las Series del Caribe, hará que el profesionalismo regrese a Cuba más pronto de lo previsto; el jonrón de José Bautista no termina de ser medido; hasta 97 millas lanzó sus rectas Chris Archer, el as de Tampa; molestia en Puerto Rico porque Marcus Stroman decidió lanzar por Estados Unidos; ver a Nicaragua en un Clásico, es una gran esperanza, aunque posiblemente no tengo edad para verla convertida en algo real.









