La justicia francesa ha abierto una investigación por los ciberataques a sistemas informáticos que se han constatado, y que en Francia han afectado en particular a Renault, que ha decidido suspender la actividad en algunos de sus centros de trabajo.
Fuentes judiciales indicaron hoy a Efe que la Fiscalía de París formalizó el inicio de esa investigación desde ayer por los cargos de intrusión en sistemas de tratamiento automatizado de datos, poner obstáculos a su funcionamiento, extorsión y tentativa de extorsión.
Las pesquisas se han encargado al (OCLCTIC), el servicio de la policía especializado en la lucha contra la delincuencia en las tecnologías de la información y la comunicación.
En Francia la principal víctima conocida de estos ciberataques es el fabricante automovilístico Renault. Su dirección explicó que había puesto en marcha una respuesta desde ayer y estaba haciendo lo necesario para hacerle frente.
También reconoció que la intrusión en sus sistemas informáticos tenía impacto en la actividad de algunas plantas. Fuentes sindicales señalaron en particular la situación en la de Sandouville, en Normandía (noroeste de Francia).
El delegado del sindicato Fuerza Obrera (FO) en Sandouville Fabien Gloaguen explicó, en declaraciones al canal "BFMTV" que el trabajo en esta factoría especializada en el ensamblaje de furgonetas (en particular la Renault Trafic) había tenido que detenerse desde la pasada madrugada.











