Pese al fuerte despliegue policial, motorizados encapuchados y camionetas con simpatizantes sandinistas, la marcha “Somos la voz de los presos políticos” salió del sector del mercado Mayoreo en Managua a las 10:30 a.m.
Minutos después del inicio la policía atacó a los manifestantes, pero no pudo dispersar la manifestación que continuó hasta los barrios 9 de Junio, 2 de Diciembre y Américas 3.

A lo largo del recorrido, la población salió a respaldar la marcha: sacaban banderas de Nicaragua y saludaban a los protestantes. Sin embargo, la Policía sostuvo en un comunicado que “grupos violentos que se habían convocado a una marcha llamada pacifica, otra vez atacaron a familias y sus viviendas con armas de fuego, morteros y piedras”.
En la calle El Tamarindo, del barrio Américas 3, la marcha fue interrumpida a balazos por parte de motorizados armados custodiados por la policía.

La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh) confirmó en su informe del 29 de agosto que “el uso de la fuerza letal por parte de las autoridades en contra de amenazas no letales, así como la utilización de grupos armados progubernamentales, también han sido violatorios del derecho internacional de los derechos humanos”.










