Al menos nueve personas que se han manifestado durante las protestas cívicas fueron detenidas en Chichigalpa y Managua, el fin de semana, revelan los registros del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).
Uno de los afectados fue Gerson Snyder Suazo, de 22 años, detenido el domingo por efectivos policiales a eso de las 7:00 p.m, cuando salía de la parroquia San Blas, en el municipio de Chichigalpa, donde se realizaba una misa en respaldo al obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez.
Líder estudiantil es capturado por la Policía al salir de una misa en Chichigalpa
De acuerdo con la información difundida por Radio Darío, de la ciudad de León, Suazo es hijo del subcomisionado Juan José Suazo Rivera, quien se desempeñó como segundo jefe de la Policía de Chichigalpa hasta su fallecimiento en un accidente de tránsito hace tres años.
Suazo, quien es un asiduo participante de protestas antigubernamentales, había lanzado al aire globos con los colores patrios minutos antes de ser arrestado.
En las imágenes de la aprensión se aprecia cuando el joven es rodeado por al menos cinco oficiales de policía que le someten e inmediatamente lo escoltan hacia un vehículo, mientras pobladores piden auxilio y graban los hechos.
“Si me agarran quiero que rayen todas las calles y parques con pintura de espray con mensajes, no dejen de salir a las calles, no tengan miedo”, escribió Suazo el 7 de septiembre en su cuenta Facebook. El abogado del Cenidh, Braulio Abarca, explicó que Suazo ya había denunciado anteriormente la agresión de grupos simpatizantes del Gobierno, que dispararon contra su vivienda en Chichigalpa.
“No hubo esclarecimiento de esos hechos. Cabe mencionar que este joven tiene solicitud de medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), dada la situación que acoso que estaba viviendo”, indicó Abarca.
Más detenidos
También se reportó la detención de otros dos activistas antigubernamentales, Claudia Monjarrez y Cristhian Meléndez, quienes al momento de la captura participaban en una vigilia para exigir la liberación de Suazo en Chichigalpa.
Secuestrado por encapuchados aparece preso en El Chipote, Managua
Otros detenidos fueron Erwin Salazar y su compañera Patricia, además del ciclista Galo Gabriel Gradiz, de 33 años. Este último fue detenido por el hecho de movilizarse en una bicicleta con una bandera azul y blanco. El joven estaba en el lugar ondeando la bandera de Nicaragua como forma de protesta cuando la policía lo apresó y lo subió en vehículos oficiales.
Ayer se informó que Gradiz fue puesto en libertad. “En ninguno de los casos se les mostró orden de captura, ni de allanamiento”, comentó Braulio Abarca, abogado del Cenidh.
No cumplen procedimientos
Las capturas sin orden judicial es la nueva modalidad que implementa el Gobierno para detener a quienes han participado en las actividades de protesta, puesto que las capturas se continúan haciendo sin seguir las normas legales, aseguró Pablo Cuevas, asesor legal de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).
Cuevas explicó que varias de las detenciones denunciadas las hicieron civiles encapuchados, sin que se identificaran como autoridad, sin una orden de detención ni allanamiento, además de que se hizo utilizando vehículos particulares. "Si son autoridad, tienen que seguir los procedimientos pero hacen caso omiso de las normas legales. Es un nuevo método de detención calificable como abuso de autoridad. Incluso ni siquiera se identifican ni informan por qué es la captura", explicó Cuevas.
Otro detenido por encapuchados aparece en El Chipote
Rafael Lara
Moisés Antonio González Picado, de 29 años, fue capturado por encapuchados armados que se lo llevaron en un carro particular, cuando se disponía a sacar su vehículo del parqueo que alquila cerca de su casa, en la colonia Máximo Jerez.
"Eso ocurrió el jueves a eso de las 8:20 a.m., cuando mi esposo iba a buscar su carro para ir a trabajar, pero lo estaban esperando", dijo Maura Valeria Álvarez Gaitán, esposa de González Picado.
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Después de descubrir que su esposo apareció en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial, mejor conocida como El Chipote, Álvarez decidió interponer este lunes la denuncia ante la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).
Álvarez señaló que su marido al inicio de las protestas participó en marchas, pero por temor a represalias por parte del Gobierno prefirió no continuar en ellas.
Destacó que ella primeramente interpuso la denuncia del secuestro en la Policía Nacional, pero lamenta que sus vecinos hayan preferido guardar silencio o algunos hayan respondido que no vieron nada cuando les preguntaron lo que le había pasado a su marido.









