Con un “look” rockero, pantalón de cuero en color negro y un jersey de rayas y el cabello hacia atrás para mostrar ese rostro impactante que encarna a la reina Elizabeth II en “The Crown”. Claire Foy dice no temer a ningún papel y que “odiaría encasillarme como actriz”.
Además explica que el personaje de Lisbeth Salander llegó hace unos 12 años al leer las novelas y haber visto algunas películas.
“Cuando me llegó el proyecto ya conocía al personaje y mi pensamiento inicial fue decir no. Un no rotundo. Pero cuando hablé con Fede (Álvarez, director del filme), me entrevisté con él y vi que tenía una perspectiva interesante sobre lo que representaba la película, un entorno nuevo para Lisbeth, entonces me decidí. Quería explorar el personaje y, luego, leí todo el guion y me gustó más volver a conocerla”, dijo Foy.
Ante la interrogante: ¿Tiene mucha responsabilidad al interpretar a este ícono literario? dijo que lo primero fue aceptarla, digerirla y honrar esa responsabilidad.
“No tiene que ser algo malo ni debe existir tensión o negatividad. Esa sensación es algo que compartes con los demás actores. Yo he sido fan del personaje desde mucho antes de trabajar en este filme, la iba a proteger, cuidar y honrar lo más posible y esas expectativas te ayudan para realizar un buen trabajo”, expresó.
Personaje excepcional
También destacó que Lisbeth es una persona única, está muy aislada y centrada en su trayectoria. “Ella representa esa energía, esa sensación de justicia que no puedes ignorar, y no tiene por qué ser peligrosa, esa energía se puede canalizar para lograr cambios”, apuntó.
La actriz manifestó que el personaje es una mujer tremendamente compleja que podría dejar abrumada a cualquiera, pero lo que intenta ella en cada personaje es que sea comprensible, por lo cual se prepara para esos papeles al leer, y aprender. “No es un personaje simple, es complicada, es difícil abordarla, pero en realidad es muy inteligente y vulnerable. Es un personaje que acepta a las personas, sus ideas políticas o su sexualidad. Ella no juzga a las personas como nosotros y en ese sentido es admirable”, dijo.

Foy manifestó que las escenas que más le costaron fueron las más emocionales, porque exigen más como persona, pero las físicas también, como; por ejemplo, grabar en temperatura bajo cero.
Además señaló que no se debe tener una carrera y trabajar como lo hace otra persona, pero admira a actrices con convicción que han decidido ampliar sus intereses. Por ejemplo, Cate Blanchett, que trabaja en todos los medios: cine, televisión, teatro; y ella no permite que la encasillen. “Admiro a las intérpretes que son capaces de dar el cien por cien. Soy consciente de que esas mujeres han realizado su camino trabajando duro y es lo que admiro de ellas”, dijo.








