Aunque en los últimos años Nicaragua ha tenido importantes avances en materia de salud, falta lograr una reducción de las muertes maternas. Hasta octubre de este año se reportan 39 fallecimientos por esta causa, según cifras del Ministerio de Salud (Minsa).
La hemorragia obstétrica, como la primera causa de fallecimiento, provocó al menos 14 de las 39 muertes maternas registradas en los primeros 10 meses del año, según evidencian los datos del Minsa.
“En Nicaragua todavía sigue siendo la primera causa de muerte. En otros países ya nadie muere por esa causa, sino por cesárea, aquí siguen muriendo las mujeres por lo mismo”, señaló el médico ginecólogo, Carlos Navarrete.
La mortalidad materna es un término estadístico que describe la muerte de una mujer durante el embarazo.

En un parto de vía vaginal, cuando surgen complicaciones de este tipo, la mujer puede perder más de medio litro de sangre. Si la hemorragia surge durante una cesárea, la perdida puede ser mayor de un litro de sangre, explicó Navarrete.
“Cuando la mujer comienza a sangrar mucho, los factores de coagulación, plaquetas, todo lo que hace coagular la sangre, se va perdiendo, entonces la mujer cae en algo que se llama CID (Coagulación Intravascular Diseminada), que es algo irreversible”, manifestó el experto.
Esta complicación, según los expertos, se presenta como un sangrado que aparece en los genitales y puede ocurrir durante el embarazo, parto o puerperio. En el peor de los casos, se presenta como una hemorragia intraabdominal.
CÓDIGO ROJO
Durante la emergencia médica, existen tres códigos o referencias técnicas que los encargados de las unidades de salud deben atender con rapidez, según sea el caso, pues de eso depende la vida de la mujer.
Cuando se activa el denominado código rojo, se refiere al llamado o señal de alerta al que todo el grupo de médicos responde.
“Hay una hora cero que nosotros le decimos, y en esta hora el médico debe tomar las mejores decisiones”, dijo Navarrete.
Si una hora después de activado el “código rojo” la mujer sigue sangrando, aumentarán las “probabilidades de mortalidad”.
OTRAS CAUSAS
La eclampsia o enfermedad hipertensiva del embarazo, constituyó la segunda causa de mortalidad materna en este periodo.
Entre enero y octubre de este año, ocho mujeres perdieron la vida por esta dificultad durante el embarazo, detalla el informe del Minsa.
“A la paciente se le altera la presión, el hígado, los factores de coagulación, las pacientes pueden tener hasta una hemorragia cerebral, esta causa hay que determinarla de manera precoz, porque en cada control prenatal la mujer va dando señales”, enfatizó Navarrete.
En este proceso, a través del ultrasonido doppler, se puede hacer una evaluación del flujo sanguíneo en cualquier arteria o vena.

La tercera causa de muerte materna fue producida por la ruptura del útero durante el trabajo de parto e inversión del útero postparto. Esto provocó el deceso de siete personas en este periodo.
El embarazo terminado en aborto (5), una enfermedad existente antes del embarazo que evolucionó en el periodo de gestación (2), la presentación de una embolia obstétrica (1), y otras infecciones puerperales (2), también fueron causas de muerte, reflejan los datos de esta institución.
LUGARES DE OCURRENCIA
La mayor parte de estas muertes ocurrieron en Jinotega, seguido de la Región Autónoma del Caribe Sur, Matagalpa y Las Minas, sector que corresponde a Siuna, Mulukukú, Bonanza, Rosita y Bocana de Paiwas.
Los otros fallecimientos se registraron en Managua, Nueva Segovia, León, Masaya, Carazo, Granada, Rivas, Boaco, Chontales, Bilwi y Zelaya Central.
Un total de 30 mujeres que fallecieron tenían entre los 20 y 39 años de edad. Siete de ellas eran menores de 20 años y dos eran mayores o igual a los 40 años, detalla el Minsa.
CAMBIAR PATRONES CULTURALES
La mayoría de estas muertes, es decir 29 de las 39 que se reportan hasta octubre, ocurrieron en las unidades de salud, y diez de éstas en el domicilio.

El especialista en Ginecología, señaló que muchas de las mujeres que viven en comunidades alejadas de las unidades de salud, esperan hasta el último momento para acercarse a un puesto médico.
“La cultura de la gente para no ir a las unidades de salud, es una gran barrera para el MINSA y demás servidores de salud”, manifestó el médico.
La responsabilidad del médico que no detecta a tiempo los factores de riesgo, también es otra desventaja que complica el panorama en términos de las muertes maternas.
“Sólo esta semana en Jinotega tuvimos tres muertes maternas, la mayoría de estas pacientes venían de comunidades alejadas”, señaló Navarrete.
Según el doctor Navarrete, las mujeres menores de 20 años y mayores de 35 años, corren mayor riesgo en el periodo de gestación.
El estado nutricional, mujeres obesas o mujeres desnutridas, también es un factor de riesgo.
“Hay pacientes que ya tienen un letrero en la frente de que se va a complicar en el embarazo”, dijo Navarrete.
Entre 2016 y 2017 hubo una reducción de 7.6% al pasar de 52 a 48 muertes maternas.
En esta semana las autoridades del Minsa reportaron que la mortalidad materna pasó de 92 por cada 100,000 nacidos vivos en 2007 a 35 en 2017.
En estos diez años, según las autoridades, se brindaron 7.1 millones de atenciones prenatales a mujeres embarazadas, elevando la cobertura de partos a 95%.
COBERTURA UNIVERSAL
El pasado 12 de diciembre se celebró el día internacional de la “Cobertura Sanitaria Universal”. El año pasado, la Asamblea General de las Naciones Unidas acordó celebrar cada 12 de diciembre el día internacional de la Cobertura Sanitaria Universal.
Desde 2012, sin embargo se vienen coordinando esfuerzos para instar a los países a tomar medidas y acelerar el avance hacia la cobertura, con el objetivo de que ninguna persona del mundo pase penurias para recibir atención médica.
Este año, se celebró bajo el lema "Unidos por la Cobertura Sanitaria Universal: es hora de emprender acciones colectivas".
Nicaragua cuenta únicamente con 13 hospitales primarios, un departamental que está ubicado en Boaco, y dos de referencia nacional. Además la población cuenta con 277 nuevos centros de salud.
Hasta el 2017, Nicaragua invertía US$73.3 para el gasto de salud por cada habitante y aunque en los últimos años el Gobierno incrementó la partida gubernamental en US$4.2 por cada persona, algo que los especialistas aún consideran insuficientes.










