Lesiones y úlceras dolorosas, riesgo de amputación parcial o total y el fin de la vida sexual, son los riesgos que conlleva el cáncer de pene, una patología que aunque no tiene una incidencia masiva, es un peligro latente para aquellos cuya vida sexual no es ordenada y para los que no asean su área genital de forma correcta.
“El cáncer de pene es la reproducción de células de la piel del pene de manera anormal y causan una destrucción del tejido, que puede ser en los cuerpos cavernosos y esponjosos, e incluso en la uretra”, señaló la doctora Sonia Madrid, especialista en urología.
Asimismo, manifestó que hay diversos tipos de cáncer de pene y que el más frecuente es el escamoso, sin olvidar aquellos que se originan en los tejidos, como los sarcomas, y apuntó que en el pene también se producen melanomas.
Este tipo de cáncer es más frecuente en hombres entre los 50 y 70 años de edad.
“Lo triste del cáncer de pene es que los hombres dejan pasar el tiempo y no acuden al especialista, en la mayoría de los casos, por vergüenza, consultan a los amigos, a los curanderos, se aplican cualquier cantidad de cosas, se aferran a algo que no es real, sin saber que entre más temprano es el diagnóstico, mejoran las probabilidades de curarlo, sobre todo cuando todavía no ha invadido el cuerpo esponjoso sino que está en la piel”, apunta la especialista.
VPH, CAUSA DE CÁNCER
La doctora Madrid explica que “los pacientes que no se asean el área del prepucio, no lo bajan y esto permite que se acumule el esmegma, lo cual produce factores que ocasionan el cambio en la coloración de la piel, por lo tanto, la higiene es muy importante”.
“El hombre debe asearse diario, sin caer en el exceso. Algunos se asustan con las lesiones y comienzan a lavarse mucho el área genital con jabones muy abrasivos. Todos los antibacteriales tienen un pH muy alto y resecan la piel, y la dejan expuesta a otro tipo de bacterias. Lo ideal es el baño cotidiano y bajarse el prepucio para limpiarlo”, enfatizó.
El otro factor que la uróloga considera importante para la aparición del cáncer es la presencia del Virus del Papiloma Humano, VPH. Al respecto, la doctora señala que lamentablemente en Nicaragua tenemos una incidencia muy alta de VPH, al punto que la primera causa de muerte en las mujeres es el cáncer de útero asociado al VPH 16-18.
“Si el paciente no tiene pareja estable, lo mejor es que use preservativo, porque lo que más he visto son pacientes con lesiones del VPH que lo han adquirido porque han tenido múltiples parejas en corto tiempo sin protección. Un hombre con pareja que tiene VPH es vulnerable, es un factor de riesgo, y si encima no está circuncidado y si le aparece una lesión verrugosa que no se trata está en mayor riesgo. Si la mujer tiene cáncer de útero no necesariamente el hombre tendrá cáncer de pene y viceversa, porque importa mucho la respuesta del sistema inmunológico”, aclaró.
La especialista adujo que el VPH no se manifiesta inmediatamente cuando se tuvo el contacto, pues generalmente aparece bajo ciertas condiciones y que es sobre todo cuando hay depresión inmunológica que se manifiesta la lesión.
“Lo interesante es que el paciente, cuando las lesiones aparecen se las dejan pasar, he visto varios que aún con lesiones siguen teniendo actividad sexual y yo digo cómo es posible que la pareja lo vea y no lo mande al médico y ni siquiera usen preservativo. El cáncer se puede presentar en forma de verruga o como una lesión plana, ambos tipos me hacen sospechar de un cáncer de pene”, prosigue la especialista.
“El sitio donde más se presenta el cáncer en el pene es en el glande o cabeza, ahí tenemos alrededor del 35 al 40% de los casos. En la zona del cuerpo es menos frecuente y cuando empieza en la base se propaga más rápido, se va a los ganglios y a la uretra, que queda más cerca”, acotó.
La doctora Madrid enfatizó la importancia de iniciar el tratamiento temprano, porque afirma que “entre más rápido se inicie mejores serán los resultados y menor el impacto del cáncer en el aparato reproductor”.
“Siempre habrá erupción verrugosa, o hay engrosamiento o bien en algunos casos el prepucio no baja porque hay una fimosis con secreción de una infección y cuando se logra bajar encontramos lesiones infectadas y más avanzadas. Como las células crecen muy rápido no hay suficiente irrigación, por ello el tejido muere muy rápido, se necrosa y se infecta. Los pacientes vienen infectados, con fiebre y dolor porque dejan pasar el tiempo. Se invaden los ganglios que están en la región inguinal. A veces las lesiones son pequeñas pero si los ganglios están inflamados debemos sospechar de cáncer”, alertó la uróloga.
RIESGO DE AMPUTACIÓN
En cuanto al tratamiento, dijo que si el cáncer todavía está en la piel y no ha invadido los cuerpos esponjosos, se aplica láser o radioterapia localizada lineal, el paciente se cura y no corre el riesgo de caer en amputación. No obstante, si el diagnóstico es tardío, cuando ya se invadió el glande, hay que hacer una amputación parcial, más probablemente radioterapia, pero si ya se extendió a todo el pene los tratamientos son más dramáticos y para nadie es aconsejable llegar hasta ese punto.
“Se puede evitar llegar a los extremos, si bien no es obligatoria la circuncisión se debe hacer cuando no baja el prepucio, cuando hay rupturas en el área del frenillo, siempre habrá un factor de infección que está comprobado que predispone a cáncer de pene. Si es parcial la amputación puede seguir la vida sexual y se reconstruye la uretra para que pueda orinar de pie y tendrá erección. Sin embargo, si la amputación es total hablamos de una cirugía diferente, se reconstruye la uretra para que orine sentado y se recomienda la castración quirúrgica, para que no sienta deseo sexual, aunque es controversial, y vaciamiento linfático”.
La doctora Madrid apunta que en Brasil, uno de los países con mayor incidencia de cáncer de pene, se hacen reconstrucciones para facilitar que el paciente siga orinando de pie, con prótesis rígidas y semirígidas para acompañar con una reconstrucción plástica. Sin embargo, en Nicaragua no se realiza este tipo de cirugías.
VACUNA CONTRA EL VPH
El doctor Alejandro Pérez Fabri, ginecobstetra especialista en fertilidad y climaterio, indicó que es importante recurrir a la aplicación de la vacuna contra el VPH en hombres y mujeres, desde los 9 hasta los 45 años.
Asimismo, explicó que el gel de betaglucano al 0.2% aumenta 80 veces los macrófagos y las células de defensa NK previniendo la diseminación del VPH en garganta, pene, ano y vulva.
“Lo ideal es vacunarse con Gardasil, usar betaglucano tópico o en gárgaras, practicar aseo diario de zona genital y no perder de vista que la circuncisión en adultos y jóvenes disminuirá más del 90% los cánceres de pene en el mundo”, señaló Pérez Fabri.








