El cadáver del nicaragüense Josué Enoc Sándigo Reyes, de 21 años, que permanecía exiliado en Costa Rica, fue repatriado este martes a Nicaragua para que sus familiares le dieran cristiana sepultura, luego de 24 horas de haber fallecido producto de una intoxicación.
El manifestante no tenía familiares en Costa Rica y vivía junto a 7 jóvenes. Los compañeros de habitación de Sándigo afirman que el joven permanecía deprimido y silencioso, pero que el pasado 16 de junio que falleció había tomado unos tragos, se bañaron en una piscina y cuando se disponían a regresar a la casa que compartían se les desapareció, luego de no alcanzar en un vehículo en el que se trasladarían.
“Lo buscamos en la calle por la que anduvimos, pasamos tres veces por el mismo lugar y no lo encontramos, cuando volvimos a pasar por ahí lo encontramos tirado, estaban unos policías que nos mostraron una botella de la que supuestamente él tomó, estaba desnudo, tirado en el piso, su rostro estaba como lleno de saliva, lo que bebió aparentemente fue cloro”, aseguró uno de los jóvenes que vivía con Sándigo en Costa Rica, en una entrevista realizada por un medio de comunicación dirigido por exiliados nicaragüenses.
La versión familiar sobre la muerte de Sándigo, declarada al medio digital Artículo 66 es que el joven tomó una sustancia tóxica y es por eso que falleció, aunque no dan detalles del tipo de sustancia que pudo tomar y tampoco informan si la muerte pudo ser producto de una depresión; no obstante, aseguraron que tenían todo un año de no verlo, porque se tuvo que exiliar.
Sándigo tuvo que huir al país vecino del sur, el 21 de julio de 2018, según sus compañeros de habitación en Costa Rica, luego de participar en las protestas antigubernamentales.
Mientras el cuerpo de Sándigo era ingresado a su casa en Diriomo, Granada, el asedio policial fue evidente. Una patrulla empezó a rondar la propiedad donde realizarían la vela.
Mayra Reyes, madre de Sándigo, al ver el cuerpo de su hijo empezó a lamentar la muerte y se recostó en el féretro, pero evitó dar declaraciones.
Los familiares indicaron que se enteraron de la muerte del joven el domingo pasado, cuando llegaron unos vecinos a decirles que la noticia estaba publicada en las redes sociales.
Los parientes del manifestante aseguraron que someterían el cuerpo a una revisión, con el fin de conocer la hora en la que podrían enterrarlo en el cementerio urbano de Diriomo, Granada.









